Todo recto, al lado de esa estrella, el infinito.
Segundo día, de la segunda semana, del segundo mes, de la segunda década, del segundo milenio. Dicho así, parece una cosa rara, pero no lo es. Es algo de lo más normal de mundo, como alguien puede enamorarse con tan solo una pregunta, o mejor dicho, con una respuesta. Que cuando menos te lo esperas, llegas a casa, abres el ordenador y te encuentras con que la persona que quieres, te quiere a ti lo mismo que tu a él, o hasta más. Esas pequeñas cosas que tiene la vida, que creas que no te hacen sentirte importante, que mereció la pena luchar, si al final ibas a conseguirlo.
Si fuera hoy, volvería a arriesgarme, a hacer lo que fuera, si al final estuvieras tú, 7.
No hay comentarios:
Publicar un comentario